EL COMIENZO DE LA
IMAGINACIÓN
El martes 14 de febrero, empezó mal para Frankie Parsons. No había leche
para los cereales. Pero eso no era todo, ese día era San Valentín. Frankie
estaba triste, ya que hacía una semana justa que había roto con su novia, Tara.
Ella era una chica muy bonita y cariñosa que iba a la misma escuela que
Frankie. Cuando aún estaban juntos, Frankie deseaba que fuera San Valentín para
estar todo el día con ella, de hecho, lo tenía todo planeado. Primero iría a
buscarla a su casa con la bicicleta nueva que le había regalado el tío George.
Luego irían a hacer un Picnic al río. Pero esos planes quedaron en recuerdos.
Se rumoreaba que Tara estaba con otro. Frankie, para compadecerse pensaba que
los rumores eran falsos, que todo eso, solo eran inventos de la gente. Pero ni eso
llegaba a consolar a Frankie.
Esa mañana, cogió el autobús para ir a la colegio. Subió y se sentó al lado
de su mejor amigo, Gigs, un chico muy deportista y buena persona.
-¿Qué tal estas? –dijo Gigs con un tono de preocupación.
-Bien.-dijo Frankie, intentando esconder sus sentimientos.
Gigs tampoco se lo creó, pero no dijo nada, solo le dio una suave palmada
en la espalda. De repente, subió una chica al autobús. Era una chica preciosa, tenía
unos suaves rizos largos de color negro y unos pequeños ojos color verde claro.
Era tan preciosa que Frankie, tan solo con verla, se quedó muy sorprendido de
su belleza, se le fueron de la cabeza todos sus pensamientos negativos, Tara se
le fue de la cabeza, etc.
-Se llama Australia-dijo Gigs.-Es nueva en el barrio.
Frankie se acercó a Australia y empezaron a hablar. A partir de allí empezó
una gran amistad que un día se convertiría en algo más. Tal vez ese 14 de
febrero no fue tan malo como Frankie pensó.